La vaginoplastia es el procedimiento quirúrgico que busca crear una vagina anatómica y funcional en mujeres transgénero, con fines tanto estéticos como funcionales. Existen dos técnicas principales:
Vaginoplastia por inversión peneana
Utiliza la piel del pene para formar el revestimiento del canal vaginal.
El glande se remodela para crear un clítoris sensible, conservando terminaciones nerviosas para mantener la sensibilidad sexual.
Ventajas: permite buenos resultados estéticos y sensibilidad.
Vaginoplastia peritoneal
Emplea tejido del peritoneo, una membrana que recubre el interior del abdomen, para revestir la nueva vagina.
Este tejido es liso, flexible y puede generar cierto grado de lubricación natural.
Ventajas: menor riesgo de estrechamiento (estenosis) y apariencia más similar a la mucosa vaginal natural.